Diez días en casa van y los que nos quedan aún.
CON CLASE,  CREATIVO,  CUARENTENA,  MÚSICA,  OTROS,  SER O NO SER

DÍA DÉCIMO. Martes 24 de Marzo. 22:51h

Diez días en casa van y los que nos quedan aún.

Me desperté sobre las ocho y estuve enredando en chats hasta que tuve algo de ganas de desayunar. Ahora mi percepción de la hora de comer o alimentarme ha cambiado, ya que no distingo los alimentos y me exaspera bastante la situación.

Tras un ducha y aseo, manicura y “paticura”, desinfección de las estancias y demás, me dispuse a continuar con lo que comencé un par de días atrás.

Mi empeño con la informática me viene de lejos, y decidí recuperar el portátil de mi madre, que tenía Windows 8.1 y actualizarlo con Windows 10.

Ayer se fueron las horas en ello y hoy seguía, pues una vez que se ha actualizado, ahora lo que no funciona es el ratón o el panel táctil.

Es decir, siempre tocando los ovarios la maravillosa tecnología, pero matizo, en realidad es Windows y su disfuncional sistema, sea cual sea.

Llevo trabajando años con Apple

Con lo cual, Windows lo único que me pone es dolor de cabeza, y me cabrea sobremanera, pero no pararé hasta dar con la solución. En realidad no me hace falta hacer cursos, que es algo que miraba esta mañana en internet. Con los tutoriales que veo y leo y lo que aprendo, estoy más que servida, y lleva siendo así muchos años.

Ayer comenté a mis ex compañeras del comedor escolar que estaría bien hacer una videoconferencia y vernos para charlar. Es por ello que ya hoy estaban pendientes de mí para ver la hora de quedada y esperando que las indicara cómo hacerlo, no todas son tan fanáticas de las tecnologías como yo.

Hoy mi madre bajó a la farmacia y a comprar víveres. Yo estaba súper agobiada de pensarlo, pero le dije que extremara las precauciones, es vital para ella.
Preparó un guiso de carne con verduras y alcachofas, que seguro estaba buenísimo, y así se lo dije, reconociendo que no me había enterado de lo que comí.

Mi moral hoy no estaba muy elevada

Y para más inri, al terminar de comer los cuatro cachitos de guiso que me llevé a la boca, el dolor de cabeza era brutal. Cogí un almohadón y una manta y salí a mi terraza. Me tiré al suelo sobre otra manta y me hice una bola, con los cascos puestos para no escuchar más que el piano y desconectarme.

Me quedé dormida bajo el sol y conseguí relajarme hasta que sonó la alarma para ir a ver a mis compis por videoconferencia.
Después de varios intentos estuvimos hablado bastante tiempo, intercambiamos sensaciones, experiencias y reímos un poco. Fue genial verlas y poder conectar así.
Luego intenté de nuevo, y sin éxito, resolver el problema con el portátil y he desistido por hoy.

Sigo tosiendo

No tengo fiebre, aunque me sienta febril, estoy dolorida y cansada. Tengo mucho sueño, y además hoy eché en falta la llamada de la doctora, a quien he de comentar los nuevos síntomas que aparecieron y la evolución que sigue mi contagio.

Soy Asesora de Imagen. Escribo Relatos y Poesía, Creo mis temas Musicales y soy apasionada de la Fotografía. Estos son mis recursos para compartir experiencias y vivencias cotidianas.

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