Vecinos se ayudan en cuarentena
CON CLASE,  CREATIVO,  CUARENTENA,  OTROS,  SER O NO SER

En estos días inciertos, descubres personas. Miércoles 6 de Mayo. Día 53

Ya son cincuenta y tres días de cuarentena. En estos días inciertos, descubres personas. Hace algunos días, alguien llamó a la puerta. Yo salí a abrir. Era un vecino del edificio que preguntó por mi madre. La llamé y, desde mi habitación, oí la conversación que esa persona, tenía con ella.

Primeramente, agradeció el gesto que mi madre tuvo días atrás con algunos vecinos, cuando cortó unas rosas de su rosal, y con las medidas de higiene que deben tenerse, puso una rosa en la puerta de cada uno de esos vecinos. Ella es así, detallista y generosa, y sobre todo, una buena vecina.

Después del agradecimiento, él se disculpó explicando que, a pesar de ser vecinos desde hacía tantos años, nunca tuvo el atrevimiento y determinación de venir a decir a mi madre, lo que en ese momento le confesaba.

Mi madre es viuda desde hace diecisiete años, ha vivido sola hasta hace siete meses, en los que yo estoy con ella. Es una mujer, fuerte, autónoma y muy resolutiva, pero claro, después de tener cinco hijos, como para no serlo.

El vecino, quería que supiera, que se daba cuenta de que, quizá en algún momento, ella hubiera necesitado algo, algo en lo que él, pudiera haberle sido útil. Reconocía que, hasta ese momento, no era consciente de que haciendo ese ofrecimiento, quizá en alguna ocasión, hubiera surgido la necesidad de esa ayuda, y ella la hubiera pedido.

Sinceras palabras desde mi habitación

Yo oía aquellas sinceras palabras desde mi habitación y me reconfortaron, la verdad. Nunca he supuesto que, si ella hubiera necesitado ayuda en algún momento, no la hubiera tenido. Todo lo contrario. Él insistió, pidió perdón por la torpeza y se marchó, dejando en el aire esa sensación agradable de empatía y humanidad, y que en muchas ocasiones, no existen.

Lo maravilloso de la situación que vivimos es que en estos momentos, es donde nos encontramos con hechos como este. Días inciertos en los que descubres personas. Individuos con sentimientos, con ganas de ayudar, con la generosidad a flor de piel y simplemente, te alegran el día.

La tristeza, en este caso, es pensar que tienen que suceder cosas extremas para que quizá despertemos ese yo interior que está dormido, despistado, aletargado. Si nos pusiéramos frente a muchas personas y empatizáramos, nos pusiéramos en su lugar (algo que muchos pasan por alto), probablemente, entenderíamos muchas circunstancias, no juzgaríamos a la ligera, y con el respeto hacia los demás, el mundo estaría más equilibrado.

Es un gesto para agradecer y valorar en muchas ocasiones

Así que hoy mi aplauso es también para esas personas que saben reconocer con sinceridad, sus faltas de atención, sus tropiezos o sus equivocaciones. Es un gesto para agradecer, valorar y en muchas ocasiones, hacerte cambiar de opinión en cuanto a esa persona.

Soy Asesora de Imagen. Escribo Relatos y Poesía, Creo mis temas Musicales y soy apasionada de la Fotografía. Estos son mis recursos para compartir experiencias y vivencias cotidianas.

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