La camarera y sus relatos siguen estando de actualidad.

En el mundo que nos rodea solo hace falta ser un poco observador y detenerse discretamente a observar.

Frente a vosotros miles de historias cada día pasan desapercibidas ante nuestros ojos por no ser capaces de pararnos a observar, y mirar cómo suceden las cosas.

Realmente vivimos en la era de la NO comunicación, “frente a frente”, porque nos comunicamos como verdaderos robots a través de las nuevas tecnologías.

Las aplicaciones a nuestro alcance y estamos dejando perder minutos encantadores de charla, de escucha, de visualizar al que tienes enfrente y oír de su propia voz  lo que nos quiere contar.

 

“Porque nos comunicamos como verdaderos robots”

Es una pena ir por la calle, estar en un restaurante, una reunión, del supermercado, el metro… dónde está la gente, uno al lado del otro, sin mirarse, sin oírse, sin escucharse, atentos tan sólo de sus teléfonos móviles, con los cascos puestos.

 

Charlamos sin control, con emoticonos preasignados, donde sin duda las interpretaciones pueden ser de lo más confusas, erróneas, y complicadas. (Lo digo por experiencia).

 

Estamos perdiendo la costumbre de hablarnos, de dirigirnos al otro con una sonrisa, con la cara amable.

Nos escondemos tras el whatsapp, para decirle a alguien algo maravilloso, cuando sin duda podríamos hacerlo de viva voz o al oído, causaría más impacto en muchas ocasiones.

Por supuesto que la mensajería instantánea es un avance sí, pero estamos pagando un precio demasiado elevado.

Los niños, jóvenes y mayores, nos deshumanizamos por instantes, siendo individualistas y seres incomunicados, por que ni vemos lo que nos rodea, solo plantamos la mirada frente a la pantalla y nos olvidamos del mundo. 

Sinceramente en una imagen que me entristece, y desearía que lo pudiéramos controlar, aunque no se si ya es posible.

Jersey City, New Jersey, USA --- USA, New Jersey, Jersey City, Couple having dinner and text messaging --- Image by © Jamie Grill/Tetra Images/Corbis

Pero a lo que vamos.

¿Recordáis a Jana, la camarera?. Esa joven observadora del entorno, que a través de sus experiencias en el lugar donde trabaja, nos cuenta maravillosas historias de la vida cotidiana.

 Relata con gran imaginación hechos que ocurren y ve, porque se detiene en las personas, sucesos que quizá luego imagina, para hacernos llegar el final de muchas de esas historias que a veces no vemos pero intuimos, o historias que en todo caso a alguno nos gustaría vivir. Quizá algún día su propia Historia.

 

La Podéis seguir pinchando la foto, espero que os guste tanto como a mi…

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