Como Estilista, lo que si puedo decir de la Alfombra Roja es que sabemos lucir elegantes y sofisticadas a pesar de lo que ocurra después. Tras el paso por la Alfombra de los invitados, puedo deducir que la tendencia sin duda del negro fue el tono destacado por las mujeres madurítas, pues las más jóvenes se atrevieron con diferentes tonos pero todas ellas verdaderamente acertadas.
La elegancia de Aitána Sánchez-Gijón  aun con el cabello suelto y disciplinado, frente a la cabellera rebelde y desbocada de Goya Tolédo; Los recogidos más atrevidos con moños altos para las más desafiantes, de rostros juveniles e inocentes, frente a los flequillos larguísimos enmarcando las miradas, cubriendo la experiencia y que decir de  los ojos ahumados de Maribél Verdú. Vestidos largos excepto el de Adriana Ugarte corto, el cabello suelto y muy natural, pero no para la ocasión. Labios predominantes para una noche llena de expectación en rouge perfilando la boca atrevida y sugerente como la de Nieves Álvarez. En fin, de los caballeros algunos más apuestos y experimentados que otros con sus pajaritas o corbatas, nada que destacar. Creo que en la sencillez está la elegancia y que el menos es más, por ello en general la alfombra destacó por su equilibrio y sus matices. Felicidades a los galardonados y que el cine sea de todos y para todos.


Ojos ahumados en los Goya