NO AL PUNTO Y FINAL. QUIERO PUNTO Y SEGUIDO.

Queridos amigos, de nuevo este año se nos escapa de las manos, saboreamos sus últimos instantes. Haremos balance y reflexionamos sobre lo vivido y deberíamos intentar entrar en el nuevo año en modo “equilibrio”.

Equilibrio

Equilibrio

De ello dependen en gran medida, nuestros primeros pasos sobre el año nuevo, lleno de incertidumbres, de ilusiones, grandeza, fracasos, experiencias y todo tipo de sensaciones que se nos puedan ocurrir.

El ser humano siempre va a tropezar una y otra vez y se caerá, avanzará en el tropiezo o se romperá los dientes, pero no podemos evitarlo. Somos experimentadores y disfrutadores, por naturaleza y creo que gracias a eso, evolucionamos, a veces no tanto como nos gustaría, o a veces en la dirección equivocada, pero seguimos, pese a nuestra suerte.

Grandes hombres y mujeres durante la historia así lo han demostrado. Personas en las  que nadie creía y fueron una y otra vez rechazadas en cada uno de sus empeños, pero al final acabaron siendo reconocidos, tropezaron sí, pero asumieron los riesgos, tomaron las riendas y decidieron luchar por sus convicciones, por sus principios o sus ideales, sus proyectos, y en algún lugar, fueron escuchados, alguien se fijó en ellos, y por muy raros que parecieran, alguien supo ver su potencial, el carisma que poseían y apostaron por ellos.

NO AL PUNTO Y FINAL. QUIERO PUNTO Y SEGUIDO. Debo reconocer que creo en esa filosofía de vida a pesar de los leñazos que me voy dando, pero últimamente, me siento decepcionada y frustrada.

Tanto por mi misma, como por el entorno, las situaciones que nos rodean y tanto nos influyen. Parece ser que nos hemos empeñado en ser destructivos, en acabar con tantas y tantas cosas que muchos anteriores a nosotros han conseguido, que me pregunto a diario, ¿Por qué estoy luchando?, ¿Qué quiero conseguir?, ¿A dónde voy a llegar?, ¿Que van a tener mis hijas, en este futuro incierto?. El futuro ya es nuestro presente, lo estamos convirtiendo en un caos, de tantas variadas formas que me resulta doloroso.

Estamos inmersos en una maraña de revoluciones, políticas, religiosas, humanas, culturales, ideológicas y si os dais cuenta, nadie quiere dar su brazo a torcer. Estamos contemplando unas visiones, que nunca se nos hubieran ocurrido, y lo peor, somos nosotros los únicos culpables.

¿Qué nos esta pasando?. Al igual que el cambio climático está trasformando día a día nuestras vidas, nuestra forma de hacer y sentir, las relaciones humanas a mayor o menor escala, cada vez son más complicadas; desde los gobernantes hasta una pareja en su hogar, o los niños en el colegio, todo son conflictos, que cada vez nos cuesta más resolver.

Podría estas escribiendo páginas sobre todo esto simplemente vertiendo en ellas mis opiniones, escribiendo como me siento, pero no voy a solucionar nada.

 

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De muchas revoluciones han surgido grandes cambios, progreso y futuro, pero estamos estancados, lo que unos quieren, otros lo aborrecen, y no hay manera de conciliar esta falta de buenas intenciones. El mundo se resiente y llora.

Desearía poder cerrar los ojos, soñar como lo hago y levantarme con una mirada limpia, llena de ilusión, poder comprobar que hemos dicho basta, y hemos estrechado las manos en señal de paz, de alto a la barbarie, a la destrucción, al desinterés, al desprecio, por lo que somos o seremos.

Este no es un arrebato que me ha dado, he tenido últimamente tiempo de pensar en muchas cosas y esta es la conclusión. Llego a encarar el 2016 con una tristeza sobrecogedora, con ganas de que el tortazo que nos vamos a dar, sea super efectivo y espabilemos. A ver si hay algo que nos haga entrar en razón y las cosas cambian, los humanos lo necesitan, la tierra lo necesita, la vida lo necesita, yo lo necesito.

No al punto y final, quiero punto y seguidoQuiero desear a todo el mundo que la razón, y la lógica entre por nuestras ventanas con el primer viento del minuto uno del año nuevo.

Quiero que nos despertemos al día siguiente con resaca, juntos y riéndonos de nosotros mismos y de nuestras estupideces, pero unidos en una sola causa, hacer de este mundo un lugar mejor, empeñándonos en hacer la vida posible a nuestro vecino, en andar por caminos con subidas y bajadas, pero que nos ayudemos unos a otros a superarlas, y que de repente no recordemos la barbaridad que estamos cometiendo, por que se nos ha olvidado lo inhumanos que éramos, ya que lo único que buscamos todos es vivir en paz.