Lo que te pide el cuerpo

Cuantas veces a lo largo del día tenemos la imperiosa necesidad de salir corriendo, por diferentes motivos y circunstancias.

Seguro que os ha pasado, bien por que tenéis el día tonto, salió el sol, os acordáis de alguien, os apetece un café, hace un día fantástico para salir a pasear, os duele la cabeza, no tenéis ganas de seguir en el trabajo,  y puedo seguir y seguir hasta el infinito y más allá…

Evidentemente no siempre se puede (que pena), pero deberíamos de aprovechar las ganas y si el trabajo que hacemos nos lo permite, seguir pensando en ese plan sensacional que deseamos realizar. Darle unas vueltas, saborearlo, desarrollarlo hasta su más mínima expresión, imaginar cada paso a seguir en el plan trazado, y mientras estamos pensando en todo eso, concentrados, y relamiéndonos, de repente vamos a obtener dos beneficios. Por un lado, cuando miremos el reloj se nos habrán pasado las horas casi sin darnos cuenta. Y por si eso fuera poco, disfrutaremos doblemente  de la ocasión, una mientras la imaginábamos y otra cuando la realicemos. Pero además será uno de los planes mejor trazados para llevar a cabo sin alteraciones, punto por punto y hasta el final. Esta será la cara que tendrás mientras trabajas,

¡Fijaros, si es que son todo ventajas! .

Mujer-sonriente-leyendo-un-email-en-su-portatil-en-la-mesa-de-su-oficina

Debemos mantener siempre vivos y reales esos pensamientos, para seguir viviendo, y tener la capacidad de soñar, de poder realizar antes o después lo que nos hace sentir vivos, es muy importante. Personalmente he dedicado mucho tiempo a querer hacer sentir bien a los demás, a querer tener contento a todo el mudo, a tus amigos, familiares, conocidos… y eso es imposible, por que olvidamos lo mas importante, yo me olvidé de lo mas importante. Me olvidé de MI.

A estas alturas de mi vida me he vuelto egoísta (se lo digo a mis amigos en bastantes ocasiones últimamente), por que tengo la necesidad de pensar en mi, de escucharme más y saber qué quiero, qué necesito, qué me falta. Quiero y reivindico mi tiempo, mi libertad, mi espacio. Atender mis necesidades, esas pequeñas cosas que me hacen sentir bien, de las que obtengo una sonrisa, las que me provocan momentos de placer, de felicidad. En definitiva esa es la vida, pequeños momentos de satisfacción, que hacen diferente un día cualquiera. Sumados pueden ser unos cuantos, pero hay que tenerlos y vivirlos, para poder sumarlos.

Quiero reir....

Quiero reír….

La razón y el pensamiento son necesarios, pero hay que escuchar más al corazón, dejarse llevar por los impulsos, no ser tan esclavo de lo planificado, las complicaciones son terribles, aunque a veces molan, y permanecer herméticos y cuadriculados nos envejece por que no somos capaces de sonreír, de soltarnos.

No nos van a regalar mas vida, y debemos exprimir el jugo y deleitarnos con su sabor.

Si bien te quieres…Persigue tus sueños, tus momentos, suelta tus ganas al viento, déjate llevar y aprovecha esos instantes que quizá no vuelvan, no te niegues ese espacio y busca el tiempo para hacer lo que Te Pide El Cuerpo.

                                                                                                                                                                                         Eva M. Rubio