Las miradas cómplices, las risas nerviosas y los juegos durante las comidas, alimentaban la curiosidad de Jana, la camarera, que tras observar detalladamente, al regresar del trabajo, no dudaba  al escribir los relatos inspirados por aquellas personas anónimas y desconocidas, verdaderas historias de amor y desamor robadas, pero escritas con el corazón.

No os había hablado antes de Jana, porque estaba ahí, pero no sabía como presentarla.

En realidad lleva conmigo un tiempo, pero últimamente estaba merodeando por mi cabeza, sintiendo la necesidad de hablaros de ella y esa afición que tiene por contarme todo lo que observa durante sus interminables jornadas de trabajo.

Ahora tendréis la oportunidad de conocerla, y saber de sus relatos, a mi me gusta escucharla, me evado oyendo sus historias, por que siempre las acaba, tienen final.

Cada vez que Jana me cuenta algo, soy capaz de imaginarlo, me sitúa en el lugar, me da detalles, y me siento como un espectador sentado en primera fila.

Jana

En ocasiones llega a casa exhausta, cansada por un duro día de trabajo, por que ya sabéis que ser camarera, es uno de los trabajos más exigentes que existen, y a pesar de eso, coge su portátil e intenta escribir minuciosamente, alguna de las situaciones sin resolver que ha vivido en el trabajo. Historias mas o menos cotidianas que decide sacar de entre las paredes del bar donde trabaja, imaginar como continúa la historia que alguien le contó, y que por falta de tiempo e interrupciones varias, Jana se queda sin acabar de escuchar.

Ella es así, soñadora, atenta, observadora y detallista. Y por todo esto y más, os invito a conocerla. La encontraréis escribiendo en wattpad, un lugar de encuentro, de asomarse y quedarse, por todo lo que hay, gente creativa y amante del arte de escribir y contar.

No dejéis de visitar ese lugar, conocer a Jana y sus historias.